En cierta medida no supone más que una actualización de visados existentes, sin embargo, el mero hecho de promover medidas como ésta indica claramente que un país del tamaño y con un perfil en muchos aspectos muy proteccionista como es Estados Unidos se ha dado cuenta que por sí sólo no puede competir y que una idea puede generar un negocio rentable tenga el origen o la nacionalidad que tenga.
A su vez supone un fuerte respaldo a las startups como impulsores de la creación de trabajo del
Esperemos ver más medidas de este tipo a corto plazo, y en latitudes más cercanas.